La empresa argentina Malba Insumos, con más de diez años de trayectoria en la venta de insumos para cervecerías, bodegas y productores de bebidas, trabaja constantemente en perfeccionar sus productos y brindar soluciones tanto a pequeños productores como a mayoristas de todo el país.
Uno de los impulsores de esta innovación es Martín Bustos, quien cuenta con una vasta experiencia en la industria de bebidas. Su recorrido por bodegas, cervecerías y fraccionadoras le ha permitido desarrollar estrategias para optimizar procesos, reducir costos y mejorar la eficiencia.
Actualmente, lidera la venta y promoción de los barriles de plástico PET de Petainer, una alternativa innovadora y sustentable a los tradicionales barriles de acero inoxidable.

Con la reciente aprobación del INV y el INTI, esta tecnología no solo se posiciona en el mercado, sino que también permite destacar sus múltiples beneficios. Martín Bustos nos detalló las ventajas de estos barriles:
“Gracias a su diseño liviano, los barriles PET disminuyen significativamente los gastos de transporte y el consumo de combustible y, explica: “Al ser de un solo uso, eliminan la necesidad de retornos y almacenamiento, lo que facilita enormemente la operación de bodegas y cervecerías. Además, son aptos para una amplia variedad de bebidas, como cerveza, sidra, cócteles, café frío, refrescos y vino, lo que los convierte en una opción versátil para el sector.”
El especialista también resalta su impacto ambiental: “Estos barriles están fabricados con PET reciclable, lo que los alinea con las tendencias de consumo responsable y sustentabilidad. Cada vez más empresas buscan reducir su huella ambiental, y esta es una solución concreta para lograrlo”.
Innovación en el consumo de vino: el vino tirado
“Estamos liderando un cambio clave en la forma de consumir vino en Argentina y en el mundo: el vino tirado. Este sistema no solo es innovador, sino que también responde a las necesidades actuales del mercado”, afirmó Martin.
Según el especialista, la industria debe adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo, y el vino no puede ser la excepción. “Hoy, más que nunca, la experiencia de consumo es clave. Las nuevas generaciones buscan innovación, no solo en el producto, sino también en la forma en que lo disfrutan”, afirma. “Es fundamental que el bodeguero tradicional entienda que esta industria necesita innovar para seguir creciendo”, agregó.
“Cada vez más bodegas y restaurantes comienzan a ver el valor del vino tirado como una forma de mejorar la experiencia del consumidor y apostar por un modelo más sustentable”, enfatizó Bustos.
La tendencia del vino tirado en bares y restaurantes crece a nivel mundial por una razón simple: es una alternativa sustentable, rentable y eficiente. “Y eso es una combinación perfecta”, concluyó.